Historia de la API

ORIGEN Y DESARROLLO DE LA API 

 

Freud se refirió más de una vez, con bastante nostalgia, a los diez años de “espléndido aislamiento” durante los cuales desarrolló el psicoanálisis. Sin duda sintió que este período comenzó en 1894, cuando finalizó su colaboración con Breuer, debiendo continuar su trabajo sólo sin ningún colega con quien poder discutirlo. Pero desde la publicación de las cartas de Freud a Fliess, sabemos que mantuvieron una correspondencia muy fluida en la que Freud utilizó a Fliess como una caja de resonancia para sus ideas en desarrollo; y sabemos además que algunas de éstas fueron ciertamente estimuladas por las propias teorías de Fliess. Además, los dos hombres se reunieron en numerosas ocasiones, a lo que Freud se refirió jocosamente como sus “congresos”. Esta palabra fue un augurio de cosas que vendrían. En este punto, entonces, Freud no estuvo completamente aislado en su trabajo, aunque es cierto que no tenía colaboradores en Viena, ya que Fliess era berlinés.

 

En 1902, probablemente por iniciativa de Stekel, que había sido su paciente, Freud invitó a cuatro hombres (Stekel, Adler, Kahane y Reitler) a reunirse con él para discutir su trabajo, y formaron lo que llamaron la Sociedad Psicológica de los miércoles, ya que se reunían todos los miércoles cada semana. Para 1908 ya eran 14 miembros y el nombre de la Sociedad se cambió por el de Sociedad Psicoanalítica de Viena; fue en este año que Ferenczi se unió a ella. Además de los miembros, a estas reuniones asistían algunos invitados que más adelante llegaron a ser importantes para el psicoanálisis; entre ellos estaban Eitingon, Jung, Abraham y Jones, quienes más tarde fueron Presidentes de la API.

 

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En 1907, Jones visitó a Jung en Zurich. Jones aún no había conocido a Freud, aunque se había familiarizado mucho con sus escritos y había estado practicando la técnica psicoanalítica con sus pacientes en Londres desde finales de 1906. Fue Jones quien sugirió a Jung la posibilidad de organizar un encuentro internacional para reunir a colegas de diferentes países con el fin de discutir sobre su interés común en el psicoanálisis. En vista de esto, podría afirmarse que Jones fue el hombre que propuso por primera vez la idea que finalmente dio nacimiento a la API. Freud acogió con agrado la propuesta, y fue él quien eligió Salzburgo como el mejor lugar para la proyectada reunión. Jones deseaba que su título fuera “Congreso Psicoanalítico Internacional”, pero Jung decidió llamarla “Primer Congreso de Psicología Freudiana”. Sin embargo, ahora se reconoce que este encuentro tan informal fue el primer Congreso Psicoanalítico Internacional, aunque la Asociación Internacional aún no había sido creada.

 

Fue durante la reunión en Salzburgo, el 27 de abril de 1908, que se discutió la idea de una Asociación Internacional y se acordó sobre ella. Aparte de esta decisión transcendental, el acontecimiento más notable de Salzburgo fue la presentación de Freud del caso del Hombre de las Ratas; esto provocó tanto interés que lo persuadieron para que la extendiera por más de cuatro horas. El siguiente Congreso tuvo lugar en Nuremberg en marzo de 1910, y fue aquí que se fundó la Asociación Psicoanalítica Internacional. Freud se había reunido por primera vez con Ferenczi antes del Congreso de Salzburgo por poco tiempo, pero evidentemente su amistad maduró rápido y después de Salzburgo Freud le pidió a Ferenczi que diseñara propuestas para acercar a los analistas en algún tipo de vínculo. Ferenczi hizo esto en Nuremberg; insistió en que Jung debería ser el Presidente de la nueva Asociación, y que su centro oficial debería estar en Zurich. Freud también pensó que ambas propuestas eran muy importantes por varias razones. En primer lugar, tenía una excelente opinión de Jung. Durante un año al menos había considerado a Jung como su heredero espiritual, a quien podría confiársele con total seguridad el futuro del psicoanálisis. Freud también creía que era sumamente importante que el psicoanálisis ya no fuera identificado con Viena por la opinión pública, ni que fuera visto como algo específicamente judío. Y fue así que Jung, al ser suizo y no judío, parecía perfectamente adecuado para el papel de líder, por lo que fue electo primer Presidente de la API; la oficina central se ubicó en Zurich al igual que el lugar de residencia del Presidente.

 

Durante los años siguientes los asuntos de la API fueron administrados por Jung, quien tuvo a Riklin como su Secretario. En junio de 1911, Adler renunció a la Sociedad de Viena junto con otros miembros y estableció su propia organización de Psicología Individual, lo que dejó a Stekel a la cabeza de la Zentralblatt. Freud consideró esto inadecuado y finalmente, en octubre de 1912, Stekel también renunció a la Sociedad de Viena.

Entretanto, el tercer Congreso había tenido lugar en Weimar en septiembre de 1911. En ese momento se informó que había 106 miembros en la API. El Congreso aceptó las dos Sociedades Americanas recientemente fundadas: la de Nueva York y la Asociación Psicoanalítica Americana. La Zentralblatt se convirtió en el órgano oficial de la API, pero pronto fue sustituida por la Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse, fundada por Freud en enero de 1913 y editada por Ferenczi, Jones y Rank. Esta revista continuó publicándose hasta 1941. Además, en 1912 había comenzado Imago como una revista dedicada al psicoanálisis aplicado. En Weimar Jung fue reelecto Presidente y se acordó celebrar el siguiente Congreso en Munich en 1913.

 

Durante el período intermedio, la relación entre Freud y Jung se había deteriorado debido a serias diferencias, tanto de naturaleza científica como personal. A principios de 1913 pusieron fin a su relación personal de mutuo acuerdo. Sin embargo, Jung continuó como Presidente de la API y presidió el Congreso de Munich en septiembre de 1913. Hubo mucha insatisfacción; Abraham sugirió que quienes estaban en desacuerdo deberían abstenerse de votar cuando se propusiera su reelección, y de hecho hubo 22 abstenciones en 52 habilitados. Sin embargo, luego de su elección, Jung reconoció pronto que su cargo era insostenible y renunció a la presidencia en abril de 1914; la Sociedad de Zurich se retiró de la API en julio. De este modo se cortó el último vínculo entre Jung y el psicoanálisis.

Freud sugirió que Abraham asumiera la presidencia interina hasta el siguiente Congreso, que estaba planificado para septiembre de 1914; pero el comienzo de la guerra en agosto impidió su realización, y no hubo más Congresos hasta septiembre de 1918, cuando se llevó a cabo uno en Budapest. Casi todos los asistentes fueron de Austria o Hungría, tres de Alemania, dos de Holanda y uno de Polonia, por lo que fue casi internacional. Ferenczi fue electo Presidente, pero debido a la caótica condición de Hungría y de Austria tras su derrota, le resultó imposible desempeñar sus funciones, así que le pidió a Jones que tomara su lugar provisionalmente, quien así lo hizo.

 

La Primera Guerra Mundial abrió un paréntesis en las actividades de la API. El propósito para el que había sido fundada era la formación de un vínculo entre psicoanalistas en diversos países. Los medios para llevar esto a cabo consistían en la organización de Congresos Internacionales en los que se fomentaba el intercambio científico, la publicación, de una u otra forma, de un Boletín en el que pudiera transmitirse información acerca de las actividades en las diversas Sociedades, y la fundación de revistas científicas que finalmente cristalizaron en dos, la Internationale Zeitschrift e Imago.

 

En 1912, cuando Adler y Stekel habían desertado formalmente y Jung mostraba claros signos de seguir por el mismo camino, Jones organizó un Comité secreto de colegas en los que se podía confiar completamente, para adherir a Freud y a los principios fundamentales del psicoanálisis. Al principio estuvo formado por Jones como Presidente, Ferenczi, Rank, Sachs y Abraham. Eitingon se unió en 1919. Cada miembro del Comité se comprometió a no abandonar públicamente los principios fundamentales de la teoría psicoanalítica antes de discutir sus puntos de vista con los demás. De este modo habría una forma mucho más aceptable de las salvaguardias que Ferenczi recomendó en el Congreso de Nuremberg; estarían limitados a la “Vieja Guardia” representada por el Comité, y estarían en sus propias manos más que en las del Presidente de la API. Dado que esto era lo que Jung significaba en 1912, cuya partida del psicoanálisis ya se preveía, había un claro abismo entre el Comité secreto y las actividades oficiales de la API bajo el liderazgo de Jung. Jones nos cuenta que el Comité funcionó satisfactoriamente durante diez años. Fue importante por lo que hizo no sólo para promover la unidad durante ese período sino también, puede conjeturarse, para crear una tradición de lo que podría describirse como oligarquía (¿o debería decirse meritocracia?) en la propia API.

 

Durante varios años en la década de 1920 surgieron serias dificultades en la relación de Rank con los demás miembros del Comité. Rank abandonó el comité y su lugar fue ocupado por Anna Freud en 1925. Sin embargo, el Comité fue finalmente disuelto en 1927.

Después de la guerra, en 1920, se celebró un Congreso en La Haya que fue más internacional que el Congreso de Budapest en 1918, y reunió nuevamente a colegas que habían estado separados por fuerza debido a la guerra. En él participaron 62 miembros. Las Sociedades Británica y Suiza fueron admitidas formalmente y Jones fue electo Presidente.

 

En enero de 1919 Freud había fundado la Internationaler Psychoanalytischer Verlag, una editorial independiente, con el objetivo de que las publicaciones psicoanalíticas tuvieran independencia; von Freund de Budapest había prometido una suma de dinero muy importante, pero lamentablemente falleció en enero de 1920. Surgieron innumerables dificultades y la mayor parte del dinero nunca estuvo disponible. Rank trabajó muy duro para el Verlag, y Jones también fue muy activo, especialmente con respecto a las publicaciones en Inglaterra. Finalmente estableció la Biblioteca Psicoanalítica Internacional y fundó la Revista Internacional de Psicoanálisis, cuya primera edición apareció en 1920.

El séptimo Congreso tuvo lugar en Berlín en 1922, y allí se acordó que los Congresos se realizarían cada dos años. Jones fue reelecto Presidente y Abraham Secretario, un quiebre con respecto al precedente de que el Secretario debía pertenecer a la misma Sociedad que el Presidente.

 

El siguiente Congreso se llevó a cabo en 1924 en Salzburgo, al igual que el primero. Se informó que había 263 miembros de la API, en contraste con los 22 del primer Congreso. El siguiente Congreso, que se celebró en Bad Homburg, fue particularmente importante: estuvo presidido por Abraham y hubo una conferencia preliminar para discutir acerca de la formación y la propuesta de establecer una organización de formación internacional para promover modelos uniformes. Se había invitado a delegados de Sociedades, y Ferenczi fue el Presidente. Eitingon presentó varios principios importantes. La formación no podía dejarse a la iniciativa privada de individuos; por el contrario, los diferentes países deberían proporcionar institutos de formación, y las reglas para la formación en estos institutos deberían estar establecidas con autoridad por la API. La formación debería incluir “análisis pedagógico” y el análisis de pacientes bajo supervisión. Cualquiera que deseara practicar el psicoanálisis debía completar su formación antes de pasar a ser miembro de la API. Se resolvió que cada Sociedad Filial debía elegir un Comité de Formación de no más de siete miembros y que estos comités deberían unirse para formar un Consejo Internacional de Formación (que fue renombrado más tarde como Comisión – la ITC). Este Comité sería el órgano central de la API para todas las cuestiones relativas a la formación psicoanalítica. Eitingon fue designado primer Presidente del Consejo de Formación.

 

Jones señala que en este Congreso se pudo constatar que estaban surgiendo serias dificultades entre los americanos y los europeos con respecto a la cuestión del análisis lego (es decir, no médico). Tanto Freud como Ferenczi sostenían que a los candidatos a formación en realidad se los debía desalentar de emprender una educación médica, mientras que los americanos insistían en que, al menos para ellos, debido al curanderismo generalizado en América, un título universitario en medicina debía ser obligatorio. Jones y Eitingon tomaron una posición intermedia: la formación médica debería ser estimulada pero no se insistiría en ello. El Congreso finalmente adoptó una resolución en la que indicaba a la ITC que redactara un plan de condiciones de admisión para formación, y en la que resolvía que no se tomaría ninguna medida hasta que ese plan estuviese redactado. El comité que Eitingon designó para este fin estaba compuesto en su totalidad por miembros de Berlín, y sus conclusiones no complacieron a varias Sociedades Filiales. En el siguiente Congreso se nombró un nuevo comité, verdaderamente internacional, con Jones como presidente. Su informe fue aceptado por unanimidad en el Congreso de Wiesbaden en 1932; en él se recomendaba que las reglas para la selección de candidatos, incluidos los legos, deberían dejarse a criterio de cada Sociedad individual.

 

Abraham fue reelecto Presidente de la API en Bad Homburg (1925), pero falleció pocos meses después del Congreso; Eitingon asumió sus obligaciones y fue sustituido en la secretaría por Anna Freud.

 

En Innsbruck (1927) Eitingon fue electo Presidente formalmente. El Comité dejó de existir como organización secreta, y su lugar fue ocupado por los Ejecutivos de la Asociación, a saber, el Presidente, dos Vicepresidentes, el Secretario y el Tesorero, un órgano al que se hizo referencia comúnmente como el Ejecutivo Central. En 1929, el Congreso se celebró por primera vez fuera de Europa Continental, en Oxford. Eitingon señaló que la Asociación estaba creciendo muy lentamente; él pensaba que esto se debía a la insistencia general de que los miembros debían analizarse. Fue reelecto Presidente, y nuevamente en Wiesbaden tres años más tarde. Este aplazamiento de 1931 a 1932 se debió a la situación interna en Alemania, donde había graves problemas económicos. Eitingon informó que en ese momento había siete institutos de formación, y que los más recientes estaban siguiendo los métodos de formación que se aplicaban en Berlín, en Viena y en Londres.

 

El nuevo subcomité de formación realizó recomendaciones que reafirmaron que las únicas autoridades para la admisión a y para formación eran los Comités de Formación; las reglas relacionadas con la selección de candidatos legos deberían dejarse a cada Comité de Formación particular, pero éstas deberían permitir la posibilidad de aceptar excepciones. Nadie podría pretender ser un psicoanalista calificado hasta haber completado su formación a satisfacción del Comité de Formación. Los candidatos legos debían prometer que nunca realizarían trabajo consultivo, siendo legalmente responsable el especialista que refiere al paciente. La formación debía durar al menos tres años e incluir dos años de estudios teóricos, así como un análisis didáctico realizado por un analista aprobado, y dos análisis de “control” (esto es, supervisado) de al menos un año cada uno. Deberían alentarse los estudios no analíticos en campos relacionados. Los analistas legos necesitarían estudio y experiencia en psiquiatría y fisiología clínica, exámenes médicos en trabajos de posgrado en medicina, neurología y psiquiatría. En el caso de candidatos de países extranjeros, deberían obtener la aprobación de su Comité de Formación local. Se verá, pues, que 50 años atrás ya se habían sentado las bases de la mayoría de nuestras reglamentaciones actuales.

 

Se informó que hubo un marcado avance en los Estados Unidos y que se había solicitado ayuda para la formación en este país a algunos destacados analistas europeos. El Congreso aprobó la reorganización de la APA en una Federación de Sociedades Americanas que actuaría como un órgano ejecutivo en la organización y supervisión del trabajo de las Sociedades Filiales; sólo por recomendación de la APA podría ser admitida en la API otra Sociedad Filial Americana. La propia APA dejó de ser una Sociedad Filial, pero su Presidente iba a tener un lugar en el Ejecutivo Central de la API, es decir, iba a ser un tercer Vicepresidente.

 

Jones fue electo Presidente de la API (cargo que ocuparía por los siguientes cinco años) mientras Eitingon continuó presidiendo la ITC. El 13º Congreso se celebró en Lucerna en 1934, donde se realizó un homenaje a Ferenczi, el fundador de la API, ya fallecido. El Congreso observó que la reorganización de la APA no se había completado y que esperaba que se redactara rápidamente el borrador de sus estatutos y fuera enviado al Ejecutivo Central. Esto, de hecho, se realizó, y los Estatutos Americanos fueron aprobados y ratificados en el siguiente Congreso, en Marienbad en 1936. Se decidió que toda resolución aprobada por el Congreso que se relacionara en especial con Estados Unidos estaba sujeta al veto de la APA. De este modo se otorgó a América una posición especial y considerable autonomía.

 

El último Congreso antes de la guerra tuvo lugar en París en 1938. Jones informó la disolución de la Sociedad de Viena tras la anexión nazi de Austria; sólo una media docena de miembros quedó allí. Informó de un comunicado de último minuto de la APA que proponía, entre otras sugerencias, que la API dejara de existir como órgano administrativo y ejecutivo y se dividiera en un Congreso únicamente con fines científicos. Jones propuso crear un comité para consultar con el Ejecutivo de la APA, lo cual fue aceptado. Sin embargo, llegado el momento, aunque parece que el comité europeo se reunió, nunca hubo ninguna reunión con los americanos debido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, se celebró una reunión en Maresfield Gardens (Londres) entre unos pocos destacados analistas americanos y algunos miembros de la Sociedad Británica. Como Jones había estado dirigiendo la API desde 1938 (con la asistencia de Glover y luego de Anna Freud) era el blanco personal de los ataques de los americanos; pero finalmente logró convencerlos de que en realidad él no era la reencarnación del Rey Jorge III. Más tarde, una vez finalizada la guerra, hubo una reunión más oficial en el Hotel Savoy, de la que informó Jones en subsiguientes Congresos. En esta ocasión, en 1948, hubo siete representantes de América y seis de Londres. Se acordó que debían hacerse diversas modificaciones en los Estatutos de la API. Ya no se hizo mención a la ITC que, de hecho, había dejado de existir. Se llegó a un acuerdo entre caballeros en el cual la Presidencia oscilaría entre América y Europa, aunque esto no estaba incluido en los Estatutos. En consecuencia, cuando Jones renunció a su cargo luego de 15 años consecutivos, se eligió un Presidente americano, Leo Bartemeier, y Jones fue designado Presidente Honorario permanente. Esto ocurrió en el primer Congreso celebrado después de la guerra, en Zurich en 1949. Éste fue también el primer Congreso después del fallecimiento de Freud en 1939.

 

El año 1956 marcó el centenario del nacimiento de Freud, que fue ampliamente celebrado de diversas formas, entre las que se cuenta una serie de conferencias de Jones. En el Congreso de París se creó una nueva categoría de organización para la APsaA. Una Asociación Regional había de tener autonomía local en todos los aspectos de la formación; las Sociedades Americanas locales estarían afiliadas a la APA, pero sólo los analistas americanos que fueran miembros de la APA estarían afiliados a la API. De este modo, las dificultades que durante tantos años habían enturbiado la relación entre Europa y América, parecían haberse solucionado satisfactoriamente.

 

El Congreso de Copenhague de 1959 fue el primero desde 1910 al que no asistió Ernest Jones, quien falleció en 1958.

 

En 1951, los Archivos de Sigmund Freud habían sido incorporados en el Estado de Nueva York, cuando Kurt Eissler era el Secretario. Su objetivo era recopilar todo el material relacionado con la biografía de Freud y con sus intereses científicos. Durante muchos años, Eissler o su suplente realizaron informes al Congreso sobre los Archivos, registrando a menudo importantes donaciones de cartas y otros materiales.

 

En el Congreso de Copenhague en 1967, se tomó nota de la finalización de la Edición Estándar de las Obras Psicológicas de Freud.

 

En 1971 el Congreso tuvo lugar en Viena: era la primera vez que un Congreso se celebraba en el lugar de nacimiento del psicoanálisis; también era la primera vez que Anna Freud visitaba Viena desde 1938. El Presidente, Leo Rangell, marcó la ocasión con una presentación para ella.

 

En el Congreso de París en 1973 hubo un larguísimo debate sobre el Informe de Ritvo con respecto a la formación en análisis de niños y a la situación en la API de quienes habían recibido esta formación sin una formación completa de adultos. Finalmente, el Informe fue rechazado por el Congreso, lo que supuso que no hubo cambios en el status quo: sólo quienes habían recibido una formación satisfactoria en análisis de adultos estaban aptos para ser miembros de la API. Anna Freud fue nombrada Presidente Honoraria, remplazando así a Heinz Hartmann quien había fallecido en 1970. La Srta. Freud permaneció como Presidente Honoraria desde 1973 hasta su fallecimiento en 1982.

 

En 1979, la API viajó a Nueva York para celebrar su primer Congreso transatlántico. Allí se anunció que la API tenía 5.000 miembros aproximadamente y que esta cifra iba en aumento; además se anunció que se había creado en Jerusalén el Centro Sigmund Freud de Estudios Psicoanalíticos e Investigación, con una Cátedra en la Universidad Hebrea allí. También hubo un informe sobre la Sigmund Freud Gesellschaft en Viena, ubicada en 19 Berggasse. Había estado activa desde su fundación en 1968, recabando una gran colección de libros y archivos, publicando un boletín y albergando un museo. Su apertura oficial se realizó en el Congreso de Viena en 1971.

 

Desde la década de 1980, la API ha visto la incorporación de América Latina como tercera región administrativa, y tuvo su primer Congreso en suelo sudamericano en 1991 en Buenos Aires. La Presidencia también se torna hacia esta tercera región, con el primer latinoamericano en este puesto, Horacio Etchegoyen, entre 1993 y 1997.

 

Se podría estar de acuerdo en que una de las principales actividades de la API es la celebración de Congresos, y que varios Presidentes han desempeñado un papel vital en su desarrollo. Pero también hay otros que han realizado una enorme contribución al trabajo de la API, en particular los Secretarios y Tesoreros, y en las últimas tres décadas la oficina central. La Asociación no sólo ha aumentado constantemente su cantidad de miembros a lo largo de los años, llegando a tener más de 12.000 a finales de 2009, sino que también ha estado mucho más activa entre Congreso y Congreso, especialmente brindado ayuda y asesoramiento a grupos en desarrollo en diferentes partes del mundo.

 

Tras la caída del Muro de Berlín, la colaboración entre la API y la Federación Psicoanalítica Europea creció para desarrollar nuevas sociedades y grupos de estudio en los países post-comunistas, lo que llevó a la creación del Instituto Psicoanalítico para Europa Oriental. En 1997 se creó el Comité de la API en las Naciones Unidas, y en 1998 fue reconocida como entidad de carácter consultivo por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas.

 

Nacida en 1910, la API ha alcanzado actualmente una total madurez y es más que nunca esencialmente internacional: el próximo año se celebrará la primera conferencia psicoanalítica en China, que explorará la evolución y el cambio psicoanalítico dentro de un contexto asiático.

 

2010 será un año importante para la API, ya que se celebra el centenario de su fundación. Hay una serie de eventos planificados a escala mundial que se centran en los 100 años del psicoanálisis y los desafíos para los próximos 100; también se está realizando un libro que trazará la historia de la API, el cual se pondrá a disposición de la comunidad psicoanalítica.

 

Adaptado de un artículo de William H. Gillespie, 1982

 

Fuentes principales

Ernest Jones Sigmund Freud, Life And Work

Ernest Jones Free Associations

Zeitschrift für Psychoanalyse

International Journal of Psycho-Analysis

 

 

 

 
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