Sobre el psicoanálisis

 



Responder a la pregunta ‘¿Qué es el psicoanálisis?’ es una tarea de enormes proporciones y se han escrito muchos libros sobre el tema. En este caso, la intención es despertar la curiosidad del espectador con un corto de animación en blanco y negro, más con ánimo de anunciar que de documentar. El protagonista utiliza una sesión de psicoanálisis para trabajar una reacción desproporcionada a una experiencia negativa en el trabajo. El video trata de mostrar algunos de los componentes esenciales del proceso psicoanalítico, incluyendo la función analítica, la transferencia, los sueños, las repeticiones y el complejo de Edipo. ¡No se despiste o se lo perderá!
Dirigido por Giovanni Polizzi. El texto y el video han sido cedidos por el Proyecto Audiovisual del Instituto de Psicoanálisis
 


¿Qué es el psicoanálisis?

El psicoanálisis es una terapia fundada en la observación de que los individuos no son conscientes de muchos de los factores que determinan su conducta y sus emociones. Estos factores inconscientes pueden ser fuente de una fuerte angustia e infelicidad. Algunas veces se manifiestan en forma de síntomas identificables y otras veces como rasgos problemáticos de la personalidad, dificultades en el trabajo y/o en las relaciones amorosas, o cambios de humor y autoestima. Debido a que estas fuerzas son inconscientes, a veces ocurre que el consejo de los amigos y la familia, la lectura de libros de autoayuda o incluso los esfuerzos más decididos no logran proporcionar alivio.

El psicoanálisis, como método de tratamiento, se fundamenta en conceptos relativos a los procesos psicológicos del inconsciente introducidos por Sigmund Freud, que han sido posteriormente desarrollados por un considerable número de expertos psicoanalistas.

La terapia psicoanalítica puede desvelar de qué manera estos factores inconscientes afectan nuestras relaciones y patrones de conducta.


Asimismo, puede rastrearlos hasta sus orígenes en el pasado, mostrar cómo han cambiado y se han desarrollado en el tiempo y ayudar al individuo a afrontar mejor las realidades de su vida adulta.

En el curso de una terapia psicoanalítica intensiva, la naturaleza de la relación que se desarrolla tendrá características significativas derivadas del ‘mundo interior’ del analizante, el cual quedará disponible para experiencia y exploración tanto del analizante como del analista. De esta manera será posible entender muchos de estos aspectos en profundidad y trabajar para lograr los cambios anhelados.

A una persona no le hace falta sentir que necesita un ‘tratamiento’ para beneficiarse de una exploración psicoanalítica de su ‘mundo interior’ y de su manera de lidiar con la gente del mundo que le rodea. Un deseo de ‘conocerse mejor a sí mismo’ y –tal vez– de funcionar mejor en el mundo puede ser motivo suficiente para entablar una exploración psicoanalítica con un psicoanalista cualificado.    

El tratamiento psicoanalítico más intensivo es el Psicoanálisis. Esto conlleva programar ‘sesiones’ asiduas de 45 o 50 minutos (dependiendo del país), entre tres y cinco veces a la semana por un número de años (existen variaciones en la periodicidad entre diferentes culturas psicoanalíticas).

La psicoterapia psicoanalítica normalmente conlleva (pero no necesariamente) menos sesiones por semana. Algunos pacientes empiezan con una sesión a la semana y más tarde sienten la necesidad de aumentar las sesiones, de manera que empiezan con pocas sesiones y ‘progresan’ a más. 

El paciente y el analista pactan cumplir con estos acuerdos, cosa que conlleva la aceptación de costear las sesiones perdidas cuando esto ocurra.

El psicoanálisis puede aplicarse en terapias con base psicoanalítica que se dan de forma individual, en grupo familiar e incluso en contextos organizativos.

Se puede encontrar una definición algo diferente en la página web de la Sociedad Psicoanalítica de París. Para leer este otro texto (disponible en francés e inglés) por favor ¡pinche aquí!



¿Quién es psicoanalista?

Todos los miembros de la API son psicoanalistas. Sin embargo, la legislación vigente acerca de quien se auto-declama ‘psicoanalista’ varía de país en país y a veces entre regiones de un mismo país. De manera que en algunos lugares incluso una persona sin formación puede utilizar el título. Es, por tanto, importante conocer las credenciales del profesional antes de empezar el tratamiento.

Los psicoanalistas graduados y cualificados por los auspicios de la API han seguido una educación clínica muy rigurosa y extensiva. Los candidatos aptos para formarse en un instituto psicoanalítico acreditado deben cumplir con unos altos requisitos éticos, psicológicos y profesionales. Estos candidatos son médicos que han completado un programa de residencia en un psiquiátrico; psicólogos o trabajadores sociales que hayan completado un programa doctoral en su campo o posean un máster en una disciplina del campo de la salud mental, siempre que este máster sea reconocido como el grado clínico más alto. Asimismo, todos los candidatos deben poseer una amplia experiencia clínica. 
     


¿Qué certificados y experiencia debe tener mi analista?

Le recomendamos que trabaje con un analista que sea miembro de la API. Como graduado de una sociedad o asociación psicoanalítica y miembro de la API, su psicoanalista forma parte de una tradición que engloba formación, tratamiento, erudición e investigación y cumple estándares reconocidos en todo el mundo. Por lo tanto, usted puede estar seguro de que recibirá un tratamiento del nivel más alto de psicoanálisis moderno en la tradición freudiana.

Los analistas de la API son graduados por una de sus Organizaciones Constituyentes en más de 30 países que juntos componen la API.



¿Cómo difiere el psicoanálisis de otras terapias de la salud mental?

Aquí enumeramos algunas características que ayudan a diferenciar este tratamiento de otras formas de psicoterapia:

• El psicoanálisis no es un tratamiento a corto-plazo pero sus resultados son a menudo duraderos y sus efectos positivos a menudo se hacen patentes en los años que siguen a la terminación del tratamiento.
• Los pacientes normalmente utilizan el diván para fomentar el pensamiento, la experiencia emocional y la autorreflexión que conforma la privacidad y la conexión con el terapeuta en igual mesura.
• Lo que permite que el psicoanálisis sea efectivo es el poder del auto-entendimiento en el contexto de una relación terapéutica que lo facilita.
• Se alienta a los pacientes a atender las sesiones con regularidad durante la semana de trabajo. Esta regularidad no depende de la severidad del problema, sino que asegura continuidad y concentración. Los psicoanalistas están especialmente formados para trabajar de esta manera intensiva y dedicada, desarrollando una relación cercana con el paciente. La experiencia y la investigación han confirmado que es la mejor manera de ayudar a que los pacientes evolucionen y cambien de forma significativa.     
 



¿Qué código ético utilizan los analistas de la API?

Como miembro de una Organización Constituyente de la API y de la API misma, su analista se compromete a cumplir con un estricto código ético tanto a nivel nacional como internacional. Para consultar el código pinche aquí.

Su analista puede que sea miembro de otra disciplina del campo de la salud; de otra entidad o institución educativa a la vez que estar cualificado para practicar el psicoanálisis.



¿Cómo puedo encontrar un psicoanalista de la API?

Para encontrar a un psicoanalista, puede utilizar el buscador que encontrará en la página de inicio de esta página web. La API no recomienda analistas individuales, pero puede ponerse en contacto con una Organización Constituyente para encontrar el analista apropiado. Algunos de estos analistas son capaces de conducir un análisis en otro idioma aparte del principal de la Organización Constituyente. 



¿Cómo puedo saber si un analista es Miembro de la API o no?

Puede introducir el nombre completo del analista en el buscador que encontrará en la página de inicio de esta página web. Si encuentra su nombre y dirección significa que él o ella es miembro de la API. Si lo prefiere, también puede mandar un email a la API con el nombre completo del analista y el equipo de Servicios para Socios le informará.



¿Cómo empezó la API?

En 1902 Sigmund Freud invitó a cuatro hombres (Stekel, Adler, Kahane y Reitler) para habar de trabajo; juntos formaron lo que entonces llamaron Sociedad Psicológica del Miércoles, puesto que se reunían ese día todas las semanas. En 1908 la Sociedad tenía 14 miembros y el nombre cambió a Sociedad Psicoanalítica de Viena. Fue en el mismo año que Ferenczi se adhirió al grupo. Además de los miembros, asistían a las reuniones invitados que más tarde fueron importantes para el psicoanálisis como, por ejemplo, Eitingon, Jung, Abraham y Jones, cada uno de los cuales llegó a ser Presidente de la API. 

En 1907 Jones visitó a Jung en Zúrich. Fue Jones quien sugirió a Jung que deberían organizar un congreso internacional para reunir a psicoanalistas de varios países, puesto que así podrían intercambiar opiniones acerca de su campo de interés: el psicoanálisis. Freud aceptó la propuesta y fue él quien escogió Salzburgo como el lugar más adecuado para celebrar el encuentro. Jung lo llamó el ‘Primer Congreso de Psicología Freudiana’. Este congreso informal es hoy reconocido como el primer Congreso Internacional de Psicoanálisis, aunque entonces todavía no se había fundado la API.

Fue durante este congreso en Salzburgo, el 27 de abril de 1908, que se habló y se acordó crear una asociación internacional. El siguiente Congreso se celebró en Núremberg en marzo de 1910 y fue entonces que se fundó la API. Sigmund Freud creyó esencial la creación de una organización internacional para avanzar y salvaguardar sus teorías e ideas. 

Hoy la API es la principal entidad mundial de psicoanálisis acreditada y regulada. Tiene miembros en 50 países, sobretodo en Europa, Norteamérica y América Latina.
  


¿Qué puede ofrecerme el psicoanálisis?

Mientras que las teorías psicoanalíticas son muy importantes para entender la ‘naturaleza humana’ y sus productos culturales en los campos de la literatura, el teatro y, especialmente, el cine, también son elementales para los individuos que tienen problemas de angustia y conducta. 

Las personas pueden sentirse crónicamente muy ansiosas o deprimidas; puede que hayan vivido repetidas dificultades en sus relaciones, que tengan dificultades para entablar relaciones, o puede que sientan un vacío inexplicable en sus vidas. Todas estas personas pueden beneficiarse del tratamiento psicoanalítico.

El psicoanálisis ocupa un lugar muy delicado en el mundo moderno: tiene mucho que ofrecer porque ayuda al individuo a comprenderse a sí mismo y a averiguar cómo funciona su mente –¡y también a entender mejor cómo funciona la mente de otra gente!

Sin embargo, por su propia naturaleza, el psicoanálisis nos transporta a un territorio intimidante y poco agradable.

Cuando el ‘Psicoanálisis’ como técnica de tratamiento fue descubierto por Sigmund Freud a principios de 1900, éste pronto entendió que sus hallazgos –a través de su trabajo clínico con pacientes– ‘perturbarían al mundo’. Esto ha probado ser verdad y actualmente sólo la mención de la palabra ‘psicoanálisis’ provoca una respuesta hostil por parte de mucha gente.

Sin embargo, aquellos que puedan resistirse a estos comentarios –ya sea como pacientes o como estudiantes de la psicología humana– e intenten comprender lo que tiene que ofrecer el psicoanálisis, recibirán una buena recompensa.

El psicoanálisis, por su propia naturaleza, ahonda en el mundo del inconsciente. Es una terapia que opera sobre la base de nuestras experiencias pasadas –de cualquier tipo–, sobre su fuerte influencia en el desarrollo de nuestra mente y en la manera que tenemos de interactuar con las personas que nos rodean.

Muchos psicoanalistas reconocidos han contribuido a entender nuestro desarrollo psicológico y las funciones de los procesos psicológicos –especialmente los llamados mecanismos de defensa– y cómo éstos nos ayudan a lidiar con el mundo que nos rodea. Mientras que el ‘psicoanálisis’ está todavía conectado con ‘Freud’, esto no significa que no haya habido muchos avances en su teoría y práctica, resultado del trabajo terapéutico y de la investigación psicoanalítica en los últimos 100 años. 

Los psicoanalistas también han trabajado con pacientes con trastornos severos, que de lo contrario hubieran sido diagnosticado como ‘psicóticos’ por muchos psiquiatras.



Pero si ambos, paciente y psicoanalista, reúnen la energía y valentía necesarias, se pueden obtener muy buenos resultados. Actualmente, en ocasiones se recurre a la medicación –además del tratamiento psicoanalítico–, pero la cura reincide en el tratamiento, que es la relación entablada con el analista.

Puede encontrar más información sobre el psicoanálisis y lo que tiene que ofrecer  en otras ‘páginas’ de esta web.    



¿Es el psicoanálisis apropiado para niños/as?

Algunos psicoanalistas se especializan en el análisis de los niños/as. El psicoanálisis infantil es una branca del psicoanálisis para adultos y comparte con éste un marco teórico común, ya que ambos comprenden el desarrollo psicológico de la misma manera. Sin embargo, el psicoanálisis infantil utiliza técnicas y mesuras adicionales para hacer frente a las aptitudes y vulnerabilidades asociadas a la infancia. Por ejemplo, ayuda al joven paciente a revelar sus sentimientos y preocupaciones interiores no sólo a través de la palabra sino también a través de dibujos y juegos de fantasía. Durante su tratamiento, a excepción de los adolescentes más maduros, se consulta a los padres para contrastar el cuadro clínico del niño/a. El objetivo del análisis infantil y adolescente es la eliminación de los síntomas y bloqueos psicológicos que interfieren en el desarrollo normal.



¿Qué supondrá para mí o para mi hijo/a someterse a un análisis?

El análisis es una colaboración entre paciente y analista. Gracias a esta colaboración el paciente toma conciencia de los orígenes subyacentes de sus dificultades, no simplemente de forma intelectual sino también emocional –por medio de su re-experimentación con el analista.



Normalmente, el paciente asiste a terapia cuatro o cinco veces a la semana; se sienta en el diván e intenta decir todo aquello que le venga a la cabeza. Esta situación, llamada ‘encuadre analítico’, permite que emerjan aspectos de la mente que no son accesibles por otros métodos de observación.

Mientras el paciente habla, da a entender las fuerzas del inconsciente ligadas a sus problemas actuales –por medio de ciertas pautas de conducta repetitivas con respeto a temas que el paciente encuentra difíciles de comunicar y en la manera que tiene el paciente de relacionarse con el analista. 

El análisis ayuda a dilucidar estas fuerzas subyacentes para que el paciente luego refine, corrija, rechace y añada más pensamientos y sentimientos. El paciente lidia con estas reflexiones durante los meses o años que dura el análisis, volviendo a ellas con insistencia con el analista y experimentándolas en la vida diaria, en fantasías y en los sueños. El paciente y el analista unen esfuerzos no sólo para modificar los patrones de la vida del paciente y eliminar esos síntomas que le incapacitan, sino también para ampliar su libertad de trabajar y amar. Finalmente, la vida del paciente –su conducta, relaciones, percepción de sí mismo– cambia profundamente y de forma duradera.      
 



Psicoterapia infantil

Originalmente el psicoanálisis empezó como método para tratar problemas psicológicos en adultos a través de la llamada ‘curación por el habla’.



Muy pronto, dos psicoanalistas destacados –dos mujeres, ¡como era de esperar!– empezaron a tratar jóvenes que manifestaban problemas de conducta por medio de la terapia de juego. Se encontró que sólo los adultos podían expresarse con palabras, los niños/as se expresaban a través del juego en presencia del terapeuta analítico. 

Actualmente existe una ‘carrera profesional’ separada para psicoanalistas infantiles y psicoterapeutas infantiles con orientaciones psicoanalíticas. Estos profesionales están especialmente preparados para atender y tratar los problemas de la infancia.

Los padres –u otros familiares, profesores, vecinos o amigos– que detecten signos evidentes de que el niño o niña tiene un problema serio, deberían dejar que le evalúe un buen profesional cualificado. Entonces este profesional puede recomendar que se le refiera a un analista infantil.

Muchos trastornos conductuales, tales como la agresión indebida, el trastorno de la ansiedad y pánico, conductas sexuales inadecuadas, síntomas de depresión, fobias, rechazo escolar, trastornos alimenticios y otros, pueden tratarse con métodos psicoanalistas.

Si después de ser evaluado se le recomienda un tratamiento psicoanalítico, el niño o niña –con la cooperación de sus padres y otros hermanos–,  deberá visitar a un terapeuta varias veces a la semana. Las sesiones consisten en juegos con el niño o niña en una habitación preparada para ello.

En cierto modo los más mayores o los adolescentes podrán beneficiarse de una forma modificada de la ‘curación por el habla’ y no depender tanto del juego.

Los niños/as mayores y adolescentes pueden sufrir una forma de ‘depresión’ similar a la que se diagnostica a los adultos y pueden encontrarse deprimidos y tener tendencias suicidas. Es muy importante que estos niños y niñas y adolescentes se les brinde la oportunidad de que sus problemas sean escuchados y, con suerte, sus causas sean entendidas.

Los terapeutas formados en el psicoanálisis están especialmente preparados para escuchar a sus jóvenes pacientes y descubrir lo que existe bajo la superficie de su conducta inquietante y trastornada. 

El hecho de buscar una terapia adaptada al niño/a o adolescente que necesita ayuda –quien difícilmente se encuentra en situación de pedir ayuda por sí mismo/a–, puede evitar años de trastornos psicológicos e incluso salvarle la vida.   



¿A quién debo dirigirme para presentar una queja o comentario acerca del tratamiento de mi analista?

Si tiene alguna queja o le gustaría comentar algo sobre su tratamiento o el tratamiento que ha estado recibiendo su hijo/a por un analista de la API, debería primero contactar con la Organización Constituyente de la API de la cual él/ella es Miembro. La API le puede proporcionar el nombre de la Organización Constituyente y sus datos de contacto cuando sea necesario.



¿Cuánto cuesta un tratamiento de psicoanálisis?

La API no establece los honorarios de los psicoanalistas y éstos varían enormemente. Para aquellos que no pueden permitirse el precio de un tratamiento privado, existen algunos colegios de bajo coste. Los psicoanalistas en formación –médicos, psicólogos o trabajadores sociales que ya tienen experiencia como terapeutas– normalmente ajustarán sus honorarios a las necesidades del paciente. Además, debido al compromiso con el análisis y el servicio comunitario, muchos analistas graduados también hacen un esfuerzo para tratar a pacientes con precios rebajados.



¿Cuál es el resultado de la terapia psicoanalítica?

Empezaremos con un resumen del conocimiento actual acerca de los resultados de tratamientos psicoanalíticos, y procederemos a explicar cómo se ha llegado a este conocimiento.



¿Qué sabemos?

Después de haber combinado y comparado muchos estudios realizados en el pasado sobre una variedad de métodos de tratamiento, actualmente se puede estimar que la Terapia Psicoanalítica funciona tan bien como –y, muy a menudo, mejor que– otros enfoques terapéuticos, porque tiene éxito y los beneficios se mantienen, puesto que el paciente sigue mostrando mejoras mucho después de haber concluido el tratamiento.

En las últimas décadas se han ‘comparado’ los tratamientos psicoanalíticos con otros métodos terapéuticos. Los otros tratamientos son terapias del habla generalmente más breves y más ‘enfocados’ (por ejemplo, la Terapia Cognitivo Conductual [TCC], la Terapia Dialéctico Conductual [TDC], la Terapia Interpersonal [TIP]) o medicación con antidepresivos o tranquilizantes más o menos fuertes para los síntomas de la ansiedad.

Cualquier persona que esté considerando un tratamiento psicoanalítico, la cuestión sobre el resultado es legítima, porque empezar una terapia tan larga requiere una inversión de tiempo considerable y –normalmente– de coste elevado. En el pasado, los individuos solamente podían consultar a su analista o terapeuta psicoanalítico. Por supuesto, estos profesionales clínicos tenían confianza en su trabajo –¿y cómo no tenerla si las ideas psicoanalistas eran las que habían guiado su comprensión de los trastornos más relevantes?

Lamentablemente, en las últimas décadas se ha originado una controversia acerca de la cuestión de los resultados en el tratamiento psicoanalítico, debido a dos factores: primeramente, existe una dificultad inherente a la hora de realizar estudios de los resultados de la terapia, precisamente porque es una terapia por encima de todo privada y confidencial; segundo, por la existencia de una cierta hostilidad hacia los conceptos y teorías que los tratamientos psicoanalistas informan sobre la conducta. Además, en las últimas décadas, la llegada de un número creciente de medicamentos para la ansiedad, la depresión y las conductas obsesivo-compulsivas, ha facilitado un ‘atajo’ y una aproximación ‘menos profunda’ al tratamiento de muchos trastornos. 

Como se explica en muchas de las secciones de esta parte de nuestra página web, el principal interés del tratamiento psicoanalítico recae en la relación que se crea entre el analista y el paciente y, sobre todo, en su evolución a lo largo del tiempo que conlleva explorar los problemas relevantes del paciente.

En los últimos años, algunos grupos de investigación han desarrollado estudios cada vez más sofisticados sobre los resultados del tratamiento.



En gran medida, estos estudios han conseguido desmentir muchas críticas de estudios previos –al mismo tiempo que apaciguar las objeciones (del pasado) de muchos analistas a la intrusión de los ‘métodos de investigación’ en el ‘espacio’ privado de su consulta. [Puede estar seguro que cualquier tratamiento psicoanalítico que usted emprenda es estrictamente confidencial].

Asimismo, medidas estadísticas actuales han permitido llevar a cabo más comparaciones legítimas entre estudios de resultados en diferentes métodos de tratamiento.

Para concluir, si usted se embarca en un tratamiento psicoanalítico intensivo a largo plazo, con un profesional formado y cualificado en terapia psicoanalista, es muy probable que logre aliviar los problemas que le hayan empujado a buscar tratamiento en primer lugar. La terapia tomará tiempo y pedirá un compromiso por su parte –y por parte de su terapeuta.  



Quisiéramos agradecer a la Asociación Psicoanalítica Estadounidense (
http://www.apsa.org) por dejarnos utilizar los ‘Factores sobre el APsaA y el psicoanálisis’ como modelo de algunas de las PP. FF. ‘¿Cómo empezó la API?’ es una adaptación de un artículo de William H. Gillespie.