Discurso inaugural del Presidente Stefano Bolognini y la Vicepresidenta Alexandra Billinghurst

Este discurso fue presentado en el Congreso de la API en Praga en agosto de 2013

 




  Estimados colegas,

Me imagino que hay una cierta curiosidad sobre quiénes somos, nosotros, la nueva administración, y cuáles son nuestros planes para el futuro de la API. Estamos hoy aquí para contárselo.

En primer lugar, no obstante, permítanme expresar nuestro agradecimiento a nuestros colegas checos, que nos han dado la bienvenida a esta hermosa “mitteleuropaeische” ciudad, tan milagrosamente preservada a pesar de las guerras y las dictaduras (¡como ocurre con el psicoanálisis!...) permitiéndonos redescubrir la atmósfera de los orígenes.

Fue cerca de aquí, en Pribor, donde nació Freud, y es desde aquí, 157 años más tarde, donde partimos nuevamente hacia nuestro futuro.


A pesar de que este discurso es parte del protocolo tradicional propio de estas ocasiones, en un tono más informal, deseo expresar abiertamente a todos ustedes lo profundamente conmovido y honrado que me siento al asumir estas funciones institucionales, junto con la Vicepresidenta Alexandra Billinghurst, el tesorero Juan Carlos Weissmann y los Representantes de la Junta de la API.



Quiero expresar nuestra gratitud compartida por la confianza que han depositado en nosotros y nuestro deseo de trabajar con el máximo compromiso para desarrollar el psicoanálisis y la API, esta gran asociación que nos ha unido desde hace más de un siglo desde tantos puntos de vista: histórico, científico, educativo, profesional, organizativo y de identidad.



Experimentamos una sensación de continuidad con los valores de esas generaciones de profesionales que nos han precedido, y vamos a combinar nuestra pasión analítica y nuestro amor por esta nuestra “casa común”, con el sentido de responsabilidad que se necesita para gestionar una institución tan grande, bien estructurada y prestigiosa.



Dado que el tiempo con el que contamos hoy aquí es limitado y que esta es una oportunidad sumamente valiosa para transmitir a todos ustedes, en persona, nuestra visión global, principios inspiradores y por lo menos algunos detalles de nuestros planes para el futuro, iré directamente al grano abordando algunas cuestiones fundamentales.



UNA VISIÓN GENERAL


Vivimos en una época que es profundamente diferente a las anteriores, que se caracteriza por la velocidad de la información y la comunicación que ha transformado completamente la forma en la que nos relacionamos los unos con los otros.



En unos pocos años, se han producido cambios radicales en los sistemas políticos y educativos, en el ritmo de la vida cotidiana, en los hábitos sexuales, en los acuerdos para la convivencia y la separación de las parejas, familias y grupos de trabajo, en los valores fundamentales compartidos por diferentes comunidades, en las nuevas caracterizaciones y multi-estratificaciones sociales, así como en las identidades culturales y étnicas cada vez más diversificadas y dinámicamente interactivas.



No es en absoluto una coincidencia que hayamos decidido titular el próximo congreso de la API en Boston en 2015: "Mundo en transformación. Forma y uso de las herramientas psicoanalíticas hoy".


Si bien nuestra época ofrece extraordinarias oportunidades positivas, también nos expone a riesgos innegables en términos de confusión identitaria, pérdida de contacto con la realidad y los consiguientes desequilibrios o atrincheramientos defensivos reactivos. Es una época con menos guerras en el mundo desarrollado, pero con una destrucción desenfrenada, de largo alcance, que ahora es crónica, ligada a las drogas, el terrorismo y perversiones legalizadas a la venta.


El ataque contra el pensamiento ha tomado nuevas formas, más sofisticadas que las genéricamente represivas que prevalecieron en el pasado.



El equilibrio de poder entre el superyó y las demás agencias, tanto a nivel social como intrapsíquico, parece encontrar nuevos desequilibrios, diferentes a los explorados en los comienzos del psicoanálisis. Aparecen nuevas patologías en nuestras consultas, lo que requiere un nivel de comprensión y una continua adaptación teórica y técnica que no siempre resultan fáciles para el analista.



La aceptación de la dependencia fisiológica, tanto en el análisis como en la vida en general, ha disminuido, tal vez como resultado de las defensas y las diferentes inversiones y organizaciones narcisistas en un mundo en el cual los objetos básicos están ausentes o desaparecen, principalmente por razones de trabajo, mucho antes que en el pasado, respecto a la fusionalidad fisiológica primaria y la continuidad de las relaciones necesarias para los bebés.



Hoy en día, la duración y el ritmo del tratamiento están en peligro por estas nuevas defensas y no es raro que, en muchos casos, los analistas tengan que comenzar el tratamiento con una frecuencia reducida, para luego llevar al paciente progresivamente hacia un régimen analítico periódico adaptado a sus necesidades y al método.



Las experiencias de la omnipotencia fomentadas por la esfera virtual y la facilidad de las comunicaciones remotas abren nuevas posibilidades, pero también plantean nuevos interrogantes metodológicos para los psicoanalistas, que se enfrentan a las solicitudes de tratamiento por teléfono o Skype, cuyas limitaciones y credibilidad son ahora objeto de un acalorado debate teórico-clínico.



El reconocimiento de la validez del psicoanálisis es rebatido en las decisiones ministeriales de muchos países. Las universidades parecen dedicar una cantidad abrumadora de plazas docentes a las escuelas conductistas, y la competencia de las asociaciones profesionales de psicoterapeutas, con una formación y estándares profesionales mucho más bajos que los de la API, es ubicua y omnipresente.


A pesar de todo esto, los recursos positivos que están disponibles para el psicoanálisis y la API son tales que nos permiten una sensación bien fundada de respeto por nosotros mismos, nuestro método y nuestro futuro.



La fuerza de la idea psicoanalítica es lo que nos sostiene: la prueba de la existencia del inconsciente, la transferencia, defensas, el proceso y las transformaciones que se ponen en marcha cuando dos personas se reúnen regularmente y aprenden a trabajar juntos para desarrollar pensamientos, afectos e intercambios compartidos, dentro de un régimen de honestidad cognitiva y relacional.



Estamos sostenidos por la fuerza de la experiencia, que para cada uno de nosotros tiene sus raíces en una historia analítica personal que, en la mayoría de los casos, ha cambiado nuestras vidas.



Sí, el psicoanálisis ha cambiado nuestras vidas como seres humanos, y esto es algo demasiado intenso para ser olvidado o negado o perdido: como un nuevo instinto complejo, esta experiencia nos lleva de manera natural a proporcionar escucha, sintonía, resonancia, comprensión, trabajo compartido y formulación interpretativa, de generación en generación.



Al igual que los padres que, después de haber sido cuidados y alimentados de niños, quieren cuidar y alimentar a sus recién nacidos.



Estamos sostenidos por una tremenda riqueza en investigación y conocimiento teórico y clínico, transmitido durante más de un siglo.


Algunas citas muy repetidas en nuestros documentos, que se refieren a la forma de pensar de cierto genio nacido no lejos de aquí, en 1856, no nos ayudan a ascender en las clasificaciones de "factores de impacto", pero nos recompensan con un efecto "factor compacto" que une a nuestra comunidad científica: como un único tronco que soporta el follaje de un árbol floreciente y con múltiples ramas, seguro de su origen y de sus sólidas raíces.



Estamos sostenidos por la naturaleza internacional de nuestra organización, que es única a la hora de asegurar oportunidades extraordinarias en términos de contactos, debate y colaboración continua a los analistas en todos los continentes.



En esta parte del discurso, Stefano Bolognini dio paso a la Vicepresidenta Alexandra Billinghurst para presentar su discurso:



 Me gustaría comenzar compartiendo con ustedes algo que me sucedió en la conferencia de Joseph Sandler en marzo.



Estaba escuchando a Bernard Reith, que discutía de la forma más magnífica dos artículos muy buenos y muy, muy diferentes, de Alessandra Lemma y Johannes Lehtonen. Acababa de explicarnos cómo se sentía hacerlo, con su cuerpo, como si hacía el espagat. A continuación se refirió de nuevo a una presentación realizada la noche anterior por Mark Solms y decía "Me alegró escuchar a Mark Solms referirse a das Ding". En ese mismo momento me escuché a mí misma traduciendo el comienzo de esta frase al español "Fue contento escuchar a Mark Solms ...". Me pregunté por qué demonios de repente había saltado al español. Aquí tengo que aclarar que desde que visité Buenos Aires y Montevideo en octubre del año pasado he estado estudiando español, de hecho, se ha convertido en una de mis pasiones, proporcionándome un gran placer. La verdad había estado traduciendo mucho en mi mente hasta ese momento, pero ésta era la primera vez que el español irrumpía en mi cabeza durante la conferencia. Así que me pregunté por qué lo hacía justo en ese momento. Pensé en lo que Bernard acababa de decir y en lo que estaba haciendo; estaba tratando de abarcar dos trabajos muy diferentes y ayudarnos a hacer lo mismo. En el momento en el que, al hacerlo, incluye a un tercero, de la tarde anterior, mi mente decide traducir. Nos mostró espacialmente cómo lo sentía él, luego trasladado en el tiempo, al referirse a un tercero, un tercero con el que él mismo había establecido puentes entre la teoría y la neurociencia, uniendo 1923 y 2013. Así que en ese momento mi mente decide transmitirme a mí una de las razones por las cuales el aprendizaje del español se había convertido en mi pasión en el momento en que lo hizo. Me di cuenta de que mi pasión por el aprendizaje del español es una forma muy concreta de, para mí, prepararme para unir todas las diferentes formas de ser y de ver el psicoanálisis en la API.



El impregnarme de español me estaba preparando para estar aquí, junto a Stefano con ustedes hoy. Y para, junto con Stefano, sentarme en la cabecera de la mesa con la nueva junta aquí en Praga mañana.



La API es en sí misma una organización muy compleja. Alberga a 12.000 miembros en 63 países divididos en tres regiones. La geografía de la API bien vale un comentario en sí mismo, pero no lo voy a hacer ahora. Cuenta con 70 sociedades integrantes, 6 sociedades provisionales y 19 grupos de estudio, tres modelos de formación, muchas, muchas maneras de ver lo que es el psicoanálisis, muchas culturas diferentes y 4 idiomas oficiales. Esto en sí indica que el trabajo en la API es un trabajo constante de traducción y de tender de puentes.



Al estudiar para convertirnos en psicoanalistas, todos y cada uno de nosotros tenemos que hacer nuestras las teorías. Una vez que hemos hecho esto, podemos empezar a definir y refinar nuestro pensamiento en el diálogo con el otro. Con suerte recibimos el espacio para hacerlo en un ambiente despejado en la sociedad que nos educó.


Estamos moldeados por nuestras sociedades madre y empezamos a ver el psicoanálisis desde nuestra perspectiva local. Siempre y cuando acudimos a congresos internacionales tenemos la oportunidad de descubrir cómo la práctica psicoanalítica, su realidad en la sociedad y sus diferencias teóricas pueden variar en las diferentes zonas y descubrir lo que une al psicoanálisis en los distintos países.



Eso es lo que hace de la API algo tan especial. Puede ser un verdadero lugar de encuentro, no sólo un lugar para aprender de los expertos que se encuentran entre nosotros, sino para que todos y cada uno nos reunamos e intercambiemos ideas. Al mismo tiempo, el mero tamaño de nuestra organización y de nuestros congresos puede ser abrumador y actuar en contra de nosotros a la hora de conocer a los demás.



Sin embargo, un verdadero lugar de encuentro es la imagen de la API que tanto a Stefano como a mí nos gustaría, como podréis escuchar cuando Stefano presente nuestros planes.



Cuando Stefano me preguntó si quería ocupar un cargo en la dirección con él no nos conocíamos bien en absoluto. Nos habíamos visto en acción en el Consejo de la EPF donde ambos nos sentábamos como presidentes de nuestras sociedades.



Fue la forma en la que me describió el tipo de liderazgo que imaginaba y las visiones que tenía para API lo que me hizo aceptar su invitación para unirme a él. Los dos años anteriores a la fecha de hoy me han brindado un tiempo para conocerlo. Y cuanto más me relaciono con él, más me impresiona con su posición humilde, su fuerza suave y su sabiduría.



Vivimos en una época en la que el psicoanálisis se percibe como siendo atacado. También se ha utilizado la expresión “crisis del psicoanálisis”. Y sí, el psicoanálisis es cuestionado en muchos lugares. Pero creo que debemos ser conscientes y tener cuidado con las palabras y metáforas que utilizamos cuando hablamos de esta situación. Si, por ejemplo, usamos la palabra defensa como en "defender el psicoanálisis", ¿qué implica y qué consecuencias tiene para nosotros mismos en la comunicación con el otro? Para mí, el uso de la palabra defender implica defender algo estático. Si en cambio utilizo "proteger" se produce una imagen diferente en mi mente.



Me gustaría destacar, como otros han mencionado, que el mero hecho de que el psicoanálisis esté siendo cuestionado implica que el psicoanálisis es valorado como algo que define a uno en contra. El cuestionamiento del psicoanálisis en realidad también nos proporciona la oportunidad de definir y perfeccionar nuestras propias teorías. Uno de los retos a los que nos enfrentamos es traducir nuestro pensamiento psicoanalítico a un lenguaje que pueda ser entendido por otros para permitir un diálogo. En los próximos años una de las cosas que esperamos poder hacer es que el psicoanálisis vuelva a tener una voz dentro la psiquiatría. La psiquiatría necesita nuestro punto de vista y creo que una de las maneras de hacerlo es que nosotros traduzcamos nuestro conocimiento a un lenguaje que se entienda, que permita un diálogo nuevo con los que nos cuestionan, los que se definen a sí mismos por oposición al psicoanálisis.

Creo que si reflexionamos con atención sobre la manera en la que pensamos y hablamos, las metáforas que utilizamos, si nosotros mismos estamos dispuestos a variar nuestra perspectiva sobre cómo proteger el psicoanálisis, es posible que dispongamos de una muy buena oportunidad de ser escuchados.



Tristemente, muchas sociedades se están dividiendo. Esto es, probablemente, un efecto de no ser capaz de superar las diferencias en el pensamiento. Se convierte en una diferencia insalvable en lugar de definir y refinar el diálogo con el otro.



Es mi esperanza que la API pueda ayudar a las sociedades en sus procesos de integración para evitar una mayor división. Creo que es necesario que las sociedades reflexionen sobre su propia organización para asegurarse de que permanecen en buen estado y abiertas a una evolución positiva, en lugar de permanecer estáticas. Pero esto requiere valentía igual que requiere coraje para nuestros pacientes adentrarse en el psicoanálisis. Creo que aquí la API puede desempeñar un papel de apoyo.



He sabido que para muchos miembros la API es percibida como algo distante. A menos que uno esté involucrado en la organización o acuda a los congresos, la API es algo lejano. Una de las cosas que Stefano y yo esperamos conseguir es hacer de la API algo lleno de sentido y más cercano para más miembros.



Como mencioné anteriormente percibimos la API como lugar de encuentro. Una de las maneras en las que esperamos alcanzar este objetivo es la forma en que planeamos el próximo congreso, que tendrá lugar en Boston en 2015. Hemos encontrado un precioso lugar que presenta, a nivel arquitectónico, una maravillosa zona de encuentro, con salas de reuniones con mucha luz natural, con una sensación de amplitud que promueve la reflexión. También tenemos planes para una nueva organización de debates en pequeños grupos que esperamos que permita las reuniones entre miembros de diferentes partes del mundo.



Quisiera concluir compartiendo un poema. Al hacerlo, estoy compartiendo también una tradición que viene de mi sociedad madre y de Arne Jemstedt, que cuando era presidente, siempre terminaba nuestras reuniones anuales con un poema.



El poema está escrito por John Wipp, originalmente en sueco.



Lo escucharán tres veces, en sueco, en inglés y en español. En mi lengua materna, en mi segunda lengua y en la lengua que estoy empezando a conocer. Yo he hecho la traducción al inglés y he jugado con la traducción al español pero finalmente he contado con la ayuda de mi asistente multilingüe Andreas Silva, quien me lo ha corregido. He pedido a los traductores simultáneos que no traduzcan mientras leo con el fin de permitir que escuchen el sonido del sueco, pero haré una pausa para dejar que traduzcan al final, antes de dar la palabra de nuevo a Stefano



Låt mörkret inom mig,
för mig
bli synligt 
     
Som dammens botten   
när jag med handen
skymmer himlaljuset   

för att inte ytan    
skall spegla
himladjupet.     

Djupet
som ljusa      
spegelbilden döljer    

lever. Förvandlas    
under blanka hinnor   
som jag måste se igenom   
 



Let the darkness
within me, for me
be visible

Like the bottom of the pond
as I with my hand
screen the light from above

so as not the surface
shall mirror
the depth of the sky

The depth
which the light
reflection conceal

lives. Transforms
under shiny membranes
which I have to see through



Deje la oscuridad
dentro de mí, para mí
hacerse visible

Como el fondo de la charca
cuando yo con mi mano
tapo la luz del cielo

para que la superficie no
refleje
la profundidad del cielo

La profundidad
que la clara
reflexión oculta

vive. Transformándose
debajo de membranas brillantes
que mi vista tiene que atravesar


John Wipp, Blick, 1996
 
Y ahora cedo la palabra de nuevo a Stefano.
 

 La API, creada por Freud en 1910, es la casa común de los psicoanalistas de todo el mundo.

La sede central de la API en Broomhills, con su personal especializado altamente cualificado, dirigida por el Director Ejecutivo, Paul Crake, nos presta todo el apoyo que necesitamos para ofrecer una organización coherente, lo que nos permite aprovechar al máximo todas las habilidades y talentos de la los miembros de la API.



Nuestra Administración, como aquellas que nos han precedido, tiene la intención de preservar el espíritu y las funciones generales de la API, pero no de un modo fosilizado.



Por esta precisa razón, hemos planeado una serie de desarrollos innovadores y mejoras orientadas hacia el mantenimiento de una asociación eficiente, representativa y beneficiosa para sus miembros, las comunidades a las que se dirige, y aquellos a quienes se podría dirigir potencialmente, así como a las instituciones que podrían trabajar conjuntamente con la API de manera fructífera.



Y, precisamente, hacia su fortalecimiento en un mundo en transformación.



Estos acontecimientos y cambios son el tema de nuestra presentación de hoy, por lo que vamos a compartir con ustedes la visión global que caracteriza estos planes.


Vemos el psicoanálisis como un organismo vivo, que tiene que relacionarse con el mundo exterior, pero también con su propio mundo interior, que mantiene intacta la esencia del pensamiento psicoanalítico, pero que está abierto a las transformaciones propuestas por los avances del conocimiento científico, que es capaz de transformarse de una manera inteligente (con el fin de disfrutar de una larga vida, tanto en un sentido selectivo-Darwiniano como en uno neo-Lamarckiano genéticamente transformativo).

 


1) Plan de Comunicación


Hemos decidido reorganizar el sistema de comunicaciones para nuestra comunidad psicoanalítica, tanto a nivel interno como externo a la Asociación. Estamos explorando la forma de presentarnos a nosotros mismos con mayor eficacia al mundo exterior (uno de los leitmotiv es: "Si el objeto del psicoanálisis no se presenta, el sujeto no sabe dónde encontrarlo") y la manera de mejorar las comunicaciones entre nuestros miembros con respecto a todas las actividades llevadas a cabo, para lograr una participación colectiva que produzca no sólo información, sino también un sentimiento de pertenencia a la comunidad.



Por supuesto, estos cambios tendrán en cuenta tanto la necesidad de información y  transparencia y la absoluta necesidad de corrección jurídica y el respeto a las normas de confidencialidad, que cambian de año en año.



Más concretamente, nuestro objetivo es mejorar los vínculos entre las distintas áreas de la organización, por ejemplo conectando a muchos de los Comités, en una especie de red sináptica necesaria más amplia, más eficiente y capaz de una vida mental ricamente integrada.

 



2) El sitio web como un campo mental para la comunidad psicoanalítica.


El sitio web no es un tablón de anuncios para los mensajes: es una expresión viva de la vida científica, cultural e interactiva del psicoanálisis contemporáneo.



Nuestro deseo es el de estimular y desarrollar la curiosidad, el placer y el interés en visitar el sitio web: no sólo entre los miembros, sino entre todos los que están en busca de elementos que proporcionen un sentido no superficial a sus experiencias personales y culturales, mediante la lectura de artículos claros y cuidadosamente elegidos.



Pensamos en ello, la parte "pública", como una "revista compleja", que representa el psicoanálisis de un modo no académico y fomenta una lectura adicional y contactos.



Parte de ella será interactiva, con blogs y foros de discusión en constante evolución. Tenemos el personal, las herramientas técnicas y las ideas para hacerlo, y sería una pena no utilizar esos recursos y esta oportunidad.



3) Inter-visión en la educación


Al igual que un organismo inteligente y complejo, el psicoanálisis tiene que reflexionar continuamente sobre el flujo de conocimientos hacia las nuevas generaciones de analistas.



Nuestro objetivo es garantizar una discusión seria y franca entre las diversas sociedades con respecto a su formación, de manera que la pertenencia a la API no se base únicamente en criterios formales y/o cuantitativos, y que las experiencias y las características específicas de las diversas escuelas psicoanalíticas se conozcan mejor y se conviertan en objeto de conocimiento compartido.



Personalmente, creo que sólo un debate verdadero y profundo puede marcar la diferencia entre una comunidad científica y una comunidad religiosa, distinguiendo lo que es reconocido como verdaderamente esencial, por un lado, de lo que se experimenta como algo sagrado, por el otro.



Tenemos que preservar "el autentico oro" del Psicoanálisis, sin caer en la prisión del "castillo", que Franz Kafka describe con tanta eficacia en su inolvidable novela.



4) Niños y Adolescentes


En nuestra opinión, este área también requiere de cuidados especiales y la confrontación permanente entre las diversas sociedades psicoanalíticas.


Consideramos esto muy importante, tanto para el futuro del psicoanálisis como para el futuro de las nuevas generaciones. Aparte del tratamiento específico de muchas personas y a pesar de las críticas recurrentes y controversias en los medios de comunicación, sabemos cuán poderosamente influye el psicoanálisis en la cultura contemporánea, y sobre todo en el tipo de crianza de niños y adolescentes, en la mayoría de las sociedades avanzadas.



Además de todas las situaciones traumáticas que ofrece la vida, debemos tomar nota de muchas nuevas "anomalías estadísticamente normales", tales como la ruptura de las familias y el abuso sistemático de televisión, dibujos animados y Playstations para el entretenimiento, lo que ha provocado un exceso de fantasías sustitutivas en los niños, a expensas de la imaginación creativa y anticipatoria.



La tragedia colectiva del sufrimiento mental no reconocido o maltratado en la infancia exige nuestra responsabilidad como analistas en apoyo de una cultura más adecuada y una práctica más competente así como estar presentes para ayudar a los niños y sus cuidadores.



Pensamos que la API tiene la obligación de "estar ahí constantemente", tanto por razones científicas como humanitarias, y sin duda fortaleceremos nuestra inversión en este área.



5) Psicoanálisis y Psiquiatría


Tenemos la intención de invertir mucha energía en la reapertura del diálogo, próspero en el pasado, entre el psicoanálisis y la psiquiatría.



Este sector crucial ha sido testigo de una situación paradójica en muchos países: muchos psiquiatras recurren al psicoanálisis para ayudar a nivel personal, para sí mismos y para sus familias, y muchos equipos psiquiátricos realmente utilizan las supervisiones institucionales proporcionadas por los psicoanalistas.



Sin embargo, estas asociaciones siguen siendo un área de división desde el punto de vista institucional y educativo, ya que, tanto en términos de la enseñanza universitaria como en los servicios públicos, la presencia psicoanalítica se ignora o encuentra con una oposición abierta.



Hemos pedido al profesor Claudio Eizirik que organice y presida un Subcomité específico de Psicoanálisis y Psiquiatría, con la ayuda de distinguidos colegas que trabajan en ese campo, en colaboración con el Comité de Universidad y Psicoanálisis y con los compañeros de investigación. Estamos seguros de que podemos reconstruir un puente entre el psicoanálisis y el ámbito público que se ocupa de las enfermedades mentales.



Resulta absurdo que la elección de tratamientos de inspiración psicoanalítica sea el último recurso para muchas personas que podrían haberse beneficiado enormemente desde el comienzo de su viaje como pacientes, entre los ingresos hospitalarios y las masivas y no siempre adecuadas dosis de psicofármacos.



Los psiquiatras y psicoanalistas pueden reconocer sus áreas específicas de experiencia, para trabajar juntos en la lucha contra la enfermedad mental: un campo donde hay espacio para todos y donde existe una necesidad de apoyo mutuo.



6) Investigación: conectar a los miembros de la API y a los investigadores


Se ha estudiado una reorganización completa del área de Investigación con el nuevo Presidente Mark Solms: la idea central es simplificar la estructura teniendo una Ejecutiva de Investigación central y tres sub-áreas: conceptual, clínica y extra-clínica.



El método de trabajo será mucho más proactivo que en la actualidad, proponiendo las aportaciones en base a la consideración de las prioridades de investigación, en lugar de esperar para recibirlas y luego evaluarlas.



Otros tres puntos clave serán:



1) el contacto constante entre la Junta de la API y la Ejecutiva de Investigación, para sugerir también posibles áreas de interés o de necesidad que requieran el desarrollo de proyectos específicos de investigación;



2) un flujo continúo de información a los miembros sobre las actividades de investigación que están financiado, a través de un área específica de investigación en la página web de la API;



3) la posibilidad de una comunicación interactiva, de nuevo a través de la página web, entre los miembros de la API y los investigadores.



En esencia, ya que los esfuerzos económicos de la API para apoyar la investigación son considerables (alrededor del 20% del presupuesto total), parece justo que los miembros de la API sean informados regularmente sobre las actividades llevadas a cabo en este campo, y que también tengan la oportunidad de expresar sus opiniones de forma constructiva en relación con esas actividades.



7) Revista Electrónica API/REGIONES


Después de haber disfrutado durante muchos años de una alianza fructífera en términos de igualdad con los institutos de formación PIEE e ILAP, las organizaciones regionales EPF, FEPAL y NAPSAC (apoyado por APsaA) han decidido asociarse en una nueva empresa editorial, como parte de una "joint venture" igualitaria y co-responsable

La "Revista Electrónica API/REGIONES ", un organismo científico supranacional (que no es propiedad ni de una sociedad ni de particulares, sino de las instituciones mencionadas anteriormente), se encuentra actualmente en estudio por parte de un comité especial integrado por representantes institucionales y técnicos, que preparará un plan que será ejecutado próximamente.



Esta idea ha reunido un gran consenso al parecer paradójico que, a pesar de la existencia de una institución psicoanalítica internacional desde hace más de un siglo, la comunidad carezca de su propia revista para representarla de manera exhaustiva e imparcial.



Esta nueva revista va a ser muy diferente de las ya existentes, de larga trayectoria, y estará dirigida a garantizar la internacionalidad absoluta de su gestión editorial, incluidas las políticas de rotación editorial y las representaciones de todos los países a todos los niveles.



Si, como parece cierto ahora, podemos tener éxito en el desempeño de esta nueva iniciativa compleja, será algo de lo que nuestras organizaciones asociadas podrán estar orgullosas; cultural y científicamente equilibrada, abierta a las aportaciones de las diferentes escuelas de pensamiento, independiente y políticamente supranacional.



8) El Diccionario Enciclopédico de Psicoanálisis de la API 


Por último, creemos que ha llegado el momento de embarcarse en otro gran esfuerzo científico: la preparación de un DICCIONARIO DE PSICOANÁLISIS de la API.



Existen numerosos diccionarios de psicoanálisis excelentes, pero la API (y, en nuestra opinión, sólo la API, en este momento) cuenta con los recursos humanos, el potencial científico y la articulación cultural para crear uno extraordinariamente completo y avanzado que sea realmente representativo de las diversas corrientes teóricas y escuelas del mundo psicoanalítico.



Una obra de esta magnitud requiere no sólo un amplio conocimiento del psicoanálisis, su pasado y su presente, sino también unas considerables capacidades a nivel editorial y de organización: no va a ser el trabajo de unos pocos, aunque muy valiosos, investigadores, sino de varios grupos de trabajo coordinados.
 



El objetivo es proporcionar a todos los psicoanalistas y los psicoterapeutas que trabajan psicoanalíticamente una herramienta verdaderamente internacional y actualizada de consulta y referencia, de calidad superior y de "amplio alcance", que representa a la vez el "tronco" y las "ramas" del árbol psicoanalítico, y su evolución desde Freud hasta nuestros días.



CONCLUSIÓN


Todas estas ideas pueden hacerse realidad si somos capaces de trabajar juntos, en colaboración con nuestros colegas de las distintas regiones.



Personalmente, como la mayoría de ustedes, dedico mucho tiempo al trabajo clínico con los pacientes, en contacto tanto con su vida interior como con la mía propia: el trabajo clínico es el verdadero núcleo del análisis, donde encontramos profundidad, una preciosa atemporalidad parcial, el inmenso potencial del psicoanálisis, con sus "pasajes secretos" que abren las puertas interiores y permiten recuperaciones, transformaciones e integraciones que de otro modo serían imposibles.



Sin embargo, durante mucho tiempo he estado también acostumbrado a trabajar con colegas: en mi Sociedad, en los grupos de trabajo, en la Junta de la API y, como muchos de ustedes, he dedicado una parte sustancial de mis energías a nuestra comunidad psicoanalítica.



Como todos sabemos bien, cada uno de nosotros aporta inspiración y fuerza, de una manera más o menos consciente, de nuestra propia "urszene" personal, el escenario de nuestros orígenes: cada uno de nosotros tiene su propio Pribor, podemos alcanzar (si las cosas avanzan suficientemente bien y si el castillo de Kafka no nos encarcela) nuestra propia Berggasse, nuestra propia Gesellschaft y, por último, la Asociación Internacional.



Mi mundo inicial estaba centrado en la gran cocina de una vieja casa en las colinas cerca de Bolonia, donde cada noche mis padres, abuelos, tíos, tías, primos y hermanos se reunían bajo un arquitrabe de roble que data del siglo XV.



Mi mundo de hoy no niega estos orígenes, por el contrario, los trae de vuelta a la vida aquí, en esta gran comunidad científica y profesional que también trabaja para integrar las viejas experiencias de separación y los nuevos desarrollos alcanzados primero en la escuela, y posteriormente a través de la universidad, los especialistas de los hospitales, seminarios y conferencias.
 



Mi arquitrabe de roble hoy es el Psicoanálisis: bajo él nuestros muchos idiomas y culturas son una riqueza inagotable de recursos y vamos a trabajar juntos para garantizar que la API sea realmente un hogar para todos los psicoanalistas, en la realidad exterior, pero sobre todo, en la interna.