Blue Jasmine: visiones de Italia


Woody Allen, USA, 2013, 98 min


Comentario de Pietro Roberto Goisis
(www.spiweb.it - espacio cinema)



Durante mucho tiempo, sostengo que las películas son muy personales como los tests proyectivos, son un número infinito de placas de Rorschach que todo el mundo ve cuando entra en la oscuridad de una sala de cine.


Como cada test proyectivo, tambien ver una película puede suscitar en el espectador diferentes y variadas reacciones y sentimientos. Nuestra reacción a la película, lo que nos dejará internamente, los pensamientos, las emociones,  et los sentimientos que la película produce en nosotros, dependerá en gran medida de nuestros estados internos, de lo que ha ocurrido en el día, de la gente, amigos o extraños, con los que van a asistir a la proyección.


No creo que haya nada negativo en este, lo importante es ser consciente, aceptarlo como un hecho concreto, y no dejarse influir mucho por lo que nos pasa.


Otra variable particularmente significativa se refiere a las expectativas. Somos bombardeados con tantos detalles, avances y todo lo demás, es muy difícil para nosotros ir a ver una película sin saber nada de la misma. La historia de nuestra relación con el director pertenece a las expectativas tambien (un mito como Woody Allen, en este caso). Y nosostros sabemos lo doloroso que es ser decepcionados por las que tenemos, con razón o sin ella, idealizados..


Sentí la necesidad de hacer estas premisas para comentar sobre la última película de Woody Allen.  De hecho, pensé que podría ser interesante para los psicoanalistas de IPA sepan no sólo mi opinión, pero sobre todo la opinión de sus colegas italianos.


Blue Jasmine ha rapidamente motivado los psicoanalistas italianos para escribir críticas. Asì, dos de nuestros más influyentes comentadores han intentado y expresado su opinión. Como era fácil de imaginar, teníamos dos opiniones diferentes.


Rossella Valdrè (http://bit.ly/19iGmHt), define esta ultima película uno de sus más madura, la más intensa y perfecta. Ella esta empresionada por las nuevas tematicas, particularmente par la tematica sociale que Woody lo puso en la pélicula, Rossella Valdré traza similitudes con la Casa de muñecas de Ibsen. Particularmente, está interesada en el tema feminino, sobre el cual ella afirma: 


 “Tanto por los amantes sin riserva de Woody Allen, como por los otros, Blu Jasmine es una película absoluta, un retrato vehemente, empático y intenso que toda la filmografía contemporánea nos ha dado (Allen todavía heredero de un cierto eco bergamaniano, poco frecuente en el cinema moderno), y que en la carrera de Allen se traza, entre otros, especialmente en Otra Mujer (con Gena Rowlands), un otro drama burgués de la mentira y del engaño, pero donde no había la cifra que yo prefiero definir la poesía, en lugar de clínica, la frontera delgada sobre la locura, cuando “los traumas que una persona tiene que soportar son demasiados”- como Jasmine dirá – mientras que la protagonista de Otra mujer se vio obligada, sí, a reevaluar su vida entera, pero fondando en una la subjetividad bien definida (la vanidosa Alice de la pelicula del ’90, interpretada por Mia Farrow, se parece a el, desde el punto de vista de hadas).


Lo que cautiva y se deshace en Jasmine, es una vida psíquica en la que, en mi opinión, por desgracia muchas mujeres, muchos Doras modernas se puede encontrar: no ser nadie más que lo que el otro propone y ofrece. Pero, perdido o robado el regalo , el individuo vuelve desnudo, desprovisto de significado, condenado a su irreductible no existencia. Revivir la nostalgia eterna de un romance en realidad nunca vivió, la melódica Blue Moon, canción del ’37, en las notas que ella y su marido se había reunido, este es el sí mismo de Jasmine: La vana búsqueda de un mundo perdido para siempre, pero en realidad nunca ha poseído, y por lo tanto se desea con un dolor que no se va calmando, nunca, que no conoce los objetos que realmente podría satisfacer y dar significado.”


Amedeo Falci (http://bit.ly/1bXI23x), en cambio, habla de su encuentro con la película mucho menos favorecedor. Él escribe: 
 “Cuadragésima quinto pelicula de Woody Allen, después de años de altibajos, y después un par de olvidables direccións (“Vicky Cristina Barcelona”, “To Rome with Love”) presuntamente filmado por un clon. (...)De hecho se trata de dos cuestiones de gran alcance, la más grave crisis financiera americana y los efectos devastadores en la vida y la psicología humana, la película no puede combinarlos en una operacion convincente.


Principalmente debido a la falta de armonización de los distintos registros utilizados. (…)Pero la película está atravesada por una respiración muy angustiosa, puesto de relieve por una fotografía opaca y por un cielo cerrado. Angustiante para el colapso de la esperanza (Su nombre no es Jasmine tampoco), para la inevitabilidad de la mentira, para la incapacidad de adaptarse, para la prolungada renuncia de entender, para la inevitabilidad de repetir, para la inaceptabilidad de la ética de trabajo. Nuestra sonrisa es suspendida, indecisa, casi atónito, frente a un personaje que se mueve dondequiera se mueve, se mueve en una irrealidad delirante y suntuosa.”


En la pelicula, él salva casi exclusivamente la protagonista. “Kate Blanchett, obviamente, tiene toda la película a partir de su habilidad monstruosa. En sus caprichos de mujer sofisticada con el vestido de Chanel (probablemente el único que se ha mantenido), en su woodyalleniani nevroticismi gestual y lingüística. Complaciente, falsa y bastante seductora. Maravillosa en su desesperación. Es absolutamente perfecta en la última escena, loca soliloquente en el banquillo, donde un masoquista exponente despiadadamente ofrece al público una cara hinchada, inflada, alcohólica, envejecida, deshecha,”


Así que la película sale despiadadamente vapuleada. Aunque la esperanza es lo último que se pierde... “Porque lo amamos, siempre estamos profundamente decepcionados observar cuándo y cómo Woody Allen intenta vivir de los intereses de su éxito. Citando e imitando a Woody Allen. Y la organización de los gags habituales que dejan un mal sabor en la boca. Y saltando sobre guiones no meditates y imprecisas. Y embarcándose en temas de películas enormes y devastadores sin la creatividad y la originalidad de saber cómo hacer frente a hasta el final. Quedamos decepcionados y confundidos, terriblemente suspendido entre una sonrisa irónica que es dura y una trágica expresión que nunca llega. Vamos a esperar de nuevo.”


Ahora, en mi turno para explicar mi opinión. Como usted he leído y leeréis, nos enfrentamos, de todos modos, a una aproximación a la película en la que el psicoanalista surge casi exclusivamente en términos de espectador. Cada uno de nuestros comentarios nace en lo profundo de nosotros. No hay ningún intento de explicar la película o de interpretar las razones por las que el director ha filmado.


Por el contrario, nuestro intento es conseguir un contacto y resonar con las emociones y los sentimientos que la película ha dado lugar a nosotros. Obviamente, somos psicoanalistas y entonces nuestra lectura y la comunicación de nuestros estados de ánimo son afectadas implícitamente y explícitamente de nuestra formación y nuestra profesión. Creo que esta aproximación es lo que nos permite ser leído y entendido mas, incluso por los llamados "no-expertos".


Fui a ver la película con mucho gusto, tenia gana, tenia curiosidad, esperé con ansiedad para conocer al nuevo Woody Allen, despues, debo confesar, que la última película, algún tipo de publicidad en Roma, precedida por las de París y Barcelona, yo estaba muy decepcionado y totlamente molestado.


No salí muy contento del cine. Durante mucho tiempo no entendí si las emociones que sentí tenía que ver con la diversión o aburrimiento (No hay muchos partes divertidas...), con el sufrimiento (Me sentí muy mal por Jasmine), con la ira (Hay buenas razones para sentirla...) o con una sensación de impotencia que gobierna toda la narración y el curso de los eventos. Permítanme ser claro: no he visto una obra maestra!


He encontrado muchos temas en la película del director. Es, , sin duda, fuerte la referencia a los problemas de la ficción, con maestría y maravillosamente realizades en Zelig, pero otro tanto presentes en Rosa púrpura del cairo y en el magistral Match Point, o en otras películas en las que la frontera entre la realidad y la ficción, disminuida en las incertidumbres de la identidad, se ha representado hábilmente. 


Estoy de acuerdo en que la interpretación de Cate Blanchett vale la visión de la película, todavia tenía muchos momentos en el sentido de una repetición y una rendición casi cansado ante lo inevitable estereotipo estándar personal. Incluso la música, por lo general con habilidad y maestría elegida por el director, en este caso parecía ser la cita de otras bandas sonoras.
Todavia, creo que es una película para ver. Voy a tratar de poner de relieve cuáles son los aspectos que me parecen interesantes y una fuente de reflexión . Más allá de esta crítica, la película me dejó con pensamientos, lo que yo considero la plusvalía de cada película que veo.


Vamos a empezar con la protagonista femenina. Es difícil saber si el funcionamiento de Jasmine se relacionan con la ficción en lugar de la negación. Es obvio que los dos modos no son fácilmente separables, pero tengo la impresión de que el personaje representa de manera más efectiva el primer lado de la cuestión. Ella no es una hija natural, ni siquiera se llama Jasmine, vive en un mundo de apariencias e imagen (muchos promotores de viviendas de lujo y la moda están presentes en la película...), ella se avergüenza de frecuentar su hermana y su cuñado, no sólo porque pertenecen a un mundo social más bajo, pero especialmente porque se hacen torpes con sus comportamientos absolutamente ingenuas e inapropiadas.


En realidad, en un cierto punto, ella-misma es abrumado por esta situación, ella perde la capacidad crítica para entender l'oportunidad o no de sus pensamientos, de sus palabras y su relación con la gente que conoce. Es fácil imaginar que tiene un pasado muy doloroso para ocultar, un pasado del que se avergüenza y una mente que está profundamente influenciada por este sentimiento. Usted no necesita preocuparse de leer Winnicott para entender cómo la protección de la falsa Jasmine proporciona un núcleo más auténtico, pero impotente, que no es capaz de garantizar las barreras necesarias y, finalmente, abruma Jasmine, dejándola sola, novela Ophelia, a delirar sentada en un banco del parque.


En mi opinión, en cierto modo, la película habla también a nosotros y nuestra profesión. Cuando Jasmine llega a ver el avión en San Francisco para hablar con su compañero de viaje.
Poco después vemos la misma señora contar a su marido el encuentro con este extraño viajero, más o menos en estos términos: “Empezó a hablar y no paró más---“ evidentemente impedida por la condición del vuelo a interrumpir la conversación y alejarse de su puesto.


Al final de la película vemos una vez más que la protagonista comienza a hablar, al parecer con su vecina del banco, quizas sola, con la diferencia que la señora la mira con aire desconcertada, se levanta del banco y la deja sola. Es posible que el director nos describe como compañeros de viaje que no pueden dejar a los pacientes solo en el estudio? (algo que ha sucedido en otra película en la que el analista salió de su escondidas desde el estudio para encontrarse con su amante y comer...)


También he pensado que la representación de Jasmine, sus orígenes y su situación matrimonial tiene que ver con la historia personal de Woody Allen. Sabemos por la noticia de que se ha adoptado numerosos niños, pero sobre todo que en algún momento dejó a su pareja Mia Farrow para iniciar una relación con una joven hija adoptiva. Es el inconsciente?


Un otro personaje, finalmente, me interesaba, con la representación de la vida emocional del hijo natural del marido de Jasmine, entonces su hijastro. En sólo dos momentos en los que aparece en la película, en mi opinión, se muestran des aspectos muy importantes. La primera tiene que ver más con la vergüenza, la que el niño siente cuando el escándalo de los fraudolentos del padre (la misma pena que probablemente conducirá a su padre al suicido en la cárcel).


Decidió abandonar la prestigiosa universidad que está asistiendo y desaparecer en el aire, mientras que ella persigue a él diciéndole que él no puede arruinar su vida por culpa de otra persona. El hijo luego vuelve a aparecer hacia el final de la película, cuando en frente de la catástrofe que ocurre nuovamente en la vida de Jasmine, ella descubre que el niño vive en San Francisco. Parece no tener preocupaciones acerca de su situación personal y va a buscarlo, en un intento de continuar una relación, algo que va a ser imposible.


Llegué a pensar que en estos dos situaciones difíciles Jasmine está hablando en realidad con ella misma como hija adoptiva y con ella misma que tiene miedo de arruinar su existencia. Es evidente que los dos momentos, tanto en la historia, tanto en la mente del protagonista, son muy diferentes: el primero dentro de la dinámica de la adaptación y de la ficción, el secundo con la investigación, tal vez y finalmente , de una autenticidad nunca poseida y experimentada.


Es muy probable que en el fondo aparece otro tema central para el director y tal vez por la historia es el de la maternidad. Jasmine es adoptada, no tenía hijos, su marido también perdió el hijastro que estaba creciendo, queda sola como tal vez lo ha sido siempre.


Mientras termino, incluso por razones de espacio, estas notas a la película, me doy cuenta de que cada vez más pienso, más los pensamientos surgen en mi mente. En este punto, ni siquiera sé si es todo lo que hemos escrito, está a punto de Woody Allen o es un producto de nuestra extraordinaria, déjenme decirles, capacidad de encontrar significado y la comprensión de lo que oímos en nuestra profesión y lo que vemos en nuestras vidas. En cualquier caso, buena reunión!


Genova, 9 Enero 2014. Rossella Valdrè - Società Psicoanalitica Italiana
Traducciòn en espanol.

















j