Ya que nos acercamos al nuevo año, por favor, permítanme expresarle mis mejores deseos a toda la comunidad API. Como Presidente de esta vibrante asociación científica y profesional, me gustaría hacer unas breves reflexiones sobre nuestro progreso, y reafirmar mi compromiso con el fortalecimiento de los vínculos que compartimos como colegas.


Como psicoanalistas de la API, representamos no sólo una profunda pasión por nuestro trabajo psicoanalítico y por un patrimonio histórico incomparable, sino también un sentido de pertenencia a una asociación internacional activa y de gran alcance. La API certifica y promueve la formación, al mismo tiempo que apoya la investigación y el debate teórico-clínico saludable a través de los continentes. Esta misión no sería alcanzable para ninguna otra organización en nuestro campo.


A modo de indicación de la estatura global de la API, lanzaré este mensaje en los cuatro idiomas oficiales de la API, con la intención de que se traduzca a otras lenguas. Esto es posible gracias a la generosa colaboración de nuestros colegas de muchas sociedades.


Como siempre, sus comentarios son bienvenidos y valorados. Creemos que la API debe resultar significativa para sus miembros y tenemos muchas ganas de acortar las distancias y estar más cerca de todos ustedes. Nuestro deseo de transparencia, en la medida que permiten nuestros procedimientos, se refleja en nuestro objetivo de fomentar una comunicación más amplia dentro de la API.


Desde agosto de 2013, la Nueva Administración ha puesto en marcha una serie de iniciativas. Brevemente, cabe mencionar:

  • Planes para un nuevo tipo de Congreso de la API basado en el trabajo de los grupos interregionales. Este modelo ya se encuentra en desarrollo para Boston 2015
  • La reorganización del Área de Comunicación, que implica a varios comités importantes
  • Planes para el Diccionario Enciclopédico de Psicoanálisis de la API
  • Explorar con las Regiones la posibilidad de desarrollar una nueva revista electrónica internacional
  • El relanzamiento del Área de Investigación, con su base de datos a disposición de los miembros de la API dentro de un año
  • El nuevo sitio web de la API, con una mejor organización de los contenidos en varios idiomas
  • La formación de nuevos Comités de extraordinario interés, tales como el Comité sobre «El Psicoanálisis y el Campo de la Salud Mental» y el comité propuesto sobre «Psicoanálisis y Derecho»
  • El desarrollo de nuevos y precisos métodos de trabajo en los Nuevos Grupos Internacionales
  • Y, por último, planes para un intercambio periódico oficial entre los Directores de los Institutos de Formación de todas las Sociedades, así como una reorganización más profunda en la estructura administrativa central de la Asociación.
Estamos muy agradecidos al Consejo de Representantes, al personal de Broomhills, y a los miembros de los Comités y los Grupos de Acción, que trabajan con tanto entusiasmo para llevar a cabo todas estas tareas exigentes y que dedican tiempo, energía y creatividad a promover el crecimiento de nuestra comunidad psicoanalítica en todo el mundo.


Algunos de estos planes de reestructuración requieren necesariamente de tiempo. La complejidad organizativa de la API se justifica, no sólo por su dimensión global y la necesidad de coherencia estructural, sino también por la exactitud y precisión de las normas y procedimientos destinados a garantizar que todas las áreas y todos los Miembros son escuchados. A veces esto puede significar que nuestros cambios no sean tan rápidos, pero el objetivo es la construcción de una política eficaz de distribución de recursos y oportunidades para un gran número de colegas.


Esta felicitación, de mi parte, de Alexandra Billinghurst, Juan Carlos Weissmann y Paul Crake, también incluye una mención menos formal, dedicada a los analistas como las personas que ofrecen a sus pacientes sus habilidades, su energía y sus afectos.


Aunque no todas las regiones de la API celebran el fin de año el mismo día, podemos imaginamos este momento como una época de reposo, descanso y reflexión para muchos de nuestros colegas: un descanso, ya sea largo o corto, pero necesario sin embargo, dada la naturaleza exigente de nuestro trabajo.
Después, con el nuevo año, reanudaremos nuestro trabajo clínico y nuestras reuniones científicas y administrativas.


Así pues, mis más sinceros deseos a todos de un final de año tranquilo y un nuevo comienzo muy feliz: en casa, en la oficina y en las relaciones con las personas queridas.

Gracias.